¿Dónde están ubicados los bailarines despedidos del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín?

Ante la gran cantidad de Mails que hemos recibido preguntando por la actual situación de los artistas despedidos por la dirección del Ballet y del Teatro San Martín hemos decidido publicar un enlace a la página del grupo "Nuevos Rumbos Danza Contemporánea" donde podrán enterarse de las actividades artísticas que han estado desarrolllando (y que seguirán haciendolo) muchos de los artístas injustamente despedidos.



www.nuevosrumbosdanza.blogspot.com

Forman parte de "Nuevos Rumbos": Ariel Caramés, Ernesto Chacón Oribe, Silvina Cortés, Pablo Fermani, Victoria Hidalgo, Daniel Payero, Battina Quintá, Wanda Ramírez y Jack Syzard. Quienes están poniendo en practica una vieja frase muchas veces dicha y pocas practicada: "La unión hace la fuerza".
Felicitaciones a estos "defensores del arte".

DECRETO N° 794/08

Para información de todos publicamos el link al nuevo decreto que reglamenta la planta transitoria para el Ballet, el Taller de Danzas, el Grupo de Titiriteros y el Taller de Titiriteros.

El link:

DECRETO N° 794/08

Si bien todavía no conocemos bien el alcance de la norma, está claro que las autoridades que hace 10 años!!! que están al frente del teatro, y que condujeron el vergonzoso proceso de precarización laboral en el 98 y la reducción y desvalorización salarial en el 2002; que se aprovecharon de la situación de indefensión y orfandad en que se encontraban los trabajadores para cometer todo tipo de abusos; que jamás se preocuparon por atender adecuadamente su salud y su cobertura frente a los riesgos que los expone su actividad; que amedrentaron ante cualquier cuestionamiento a los trabajadores aprovechándose de su poder frente a quienes no tenían oportunidad de defenderse; estas autoridades jamás hubieran institucionalizado los cuerpos artísticos si no hubiera sido por la acción emprendida por los bailarines y el sindicato al que se afilió la mayoría.
Seguro que la reglamentación es imperfecta, en parte por impericia, por apresuramiento y lamentablemente en parte por interés. Pero marca una continuidad con el cambio que se inició en octubre del año pasado, cuando por primera vez los trabajadores de los cuerpos artísticos del Teatro San Martín perdieron el miedo y salieron a reclamar el fin de los abusos, la indefensión y la injusticia. A reclamar que la actividad profesional de los artistas del Teatro estuviera contenida en un marco legal que les garantizara los derechos que la Constitución Nacional y la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires establecen. Y tomaron conciencia del poder que otorga la reivindicación de causas justas, la unidad y la acción institucional.
Es un mojón importantísimo en el camino, que no acaba más que empezar.

Recordemos nuestra publicación anterior:

http://bailarinesorganizados.blogspot.com/2007/12/algunos-puntos-para-reflexionar.html

y también:

http://bailarinesorganizadosinfo.blogspot.com/2007/10/buscando-coherencia.html

Adelante!!!

LEY 24.269

Una ley nacional poco aplicada e ignorada por nuestros representantes, a tener en cuenta.

LEY 24.269

Nota en Crítica, 8 de julio

Despido de bailarines en el Teatro San Martín

Por ningún sueño

Un conflicto gremial oscurece el panorama del Ballet Contemporáneo.


La lucha comenzó a principios de 2007, cuando descubrieron que pertenecer
a una compañía de ballet estatal no tenía por qué implicar desamparo absoluto: después del séptimo accidente grave de trabajo y de que la ambulancia se negara a atender a una de sus compañeras por considerar su caso responsabilidad de una ART, varios de los miembros más antiguos del Ballet Contemporáneo del San Martín, que dirige Mauricio Wainrot, decidieron ponerse en acción. “Estábamos contratados bajo el régimen de ‘locación de servicio’ con contratos que se renovaban cada seis meses; eso nos impedía tener una ART en caso de sufrir accidentes de trabajo, obra social, aguinaldo y jubilación”, cuenta Bettina Quintá, bailarina delegada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y despedida en noviembre junto a otros siete compañeros de elenco.


“Buscamos que se nos reconozca como trabajadores del Estado y la relación de dependencia que teníamos con el Complejo Teatral de Buenos Aires: durante diez años firmamos contratos por seis meses y encima nos pedían exclusividad, ¿no es dependencia?”, dice Ernesto Chacón Oribe, otro damnificado.

Si la situación se recalentó se avivó el martes pasado con dos nuevos despidos: el de Wanda Ramírez –única delegada del Ballet que aún conservaba su puesto– y Pablo Fermani, que trabajaba en la compañía desde 2006. “Todavía no sé cómo seguirá mi situación, esto es muy reciente. En ATE me informaron que puedo pedir la reincorporación, pero no sé si es lo que quiero porque me siento muy herida”, dice Rodríguez, que el viernes anterior a su despido presenció una reunión donde se informó a los bailarines que la administración Macri está trabajando para sumar al cuerpo estable a planta transitoria. “En noviembre, Jorge Telerman firmó un decreto para formar una planta transitoria, pero todavía no fue puesta en práctica y la administración actual quiere volver a armar todo porque dice que lo que firmó Telerman es un ‘mamarracho’”, se lamenta Rodríguez, que en abril participó de la creación de Divina, pequeña puesta colectiva junto a sus compañeros despedidos. “La intención de ese trabajo era mostrar que los chicos no habían sido echados por razones artísticas”, comenta Rodríguez. “Ésa, creo, fue la razón de mi despido: no haber respetado la cláusula de exclusividad. Digo creo’ porque no me dieron ninguna razón: simplemente me dijeron que no volviera más”.

Si algo tienen en claro ellos, que hasta el año pasado eran primeras figuras del ballet aplaudidas por el propio Wainrot y Kive Staiff, director del Complejo Teatral, es que no van a disfrutar de los beneficios de la planta transitoria que se promete implementar. “Aunque no pertenezcamos más, nos gratifica saber que gracias a nosotros los chicos que se quedan van a ser reconocidos como cualquier trabajador”, se alegra Quintá.

Wainrot, por su parte, no opina: sólo envió el comunicado oficial: “A raíz de recientes manifestaciones públicas de ex bailarines del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, la Dirección General informa que se trata de personal artístico contratado bajo el régimen de ‘locación de servicio’, esto es contratos sin relación de dependencia, celebrados por tiempo determinado, sin cláusula de renovación, conforme lo establecido por el GCBA. A su vencimiento, el 30/6/08, automáticamente dos de esos contratos dejaron de tener vigencia en virtud de no haberse firmado con ellos nuevos contratos, comunicándoseles además que no se propiciaría su inclusión en la ‘planta transitoria’ creada por Decreto GCBA nº 794/08”. Así de simple, al parecer.



Enlace:

http://www.criticadigital.com/tapaedicion/diario128_entero___web_____.pdf

Página 35

NUEVOS DESPIDOS DISCRIMINATORIOS EN EL BALLET CONTEMPORÁNEO 2008

El martes 2 de Julio de 2008 MAURICIO WAINROT, KIVE STAIFF, CARLOS ELÍA Y GUSTAVO SANTA COLOMA, vuelven a realizar de forma impune, PERSECUCIÓN SINDICAL Y DESPIDOS A BAILARINES DEL BALLET CONTEMPORÁNEO DEL TEATRO SAN MARTÍN.

Ahora le llegó el turno a Wanda Ramírez, de reconocida trayectoria dentro de la compañía y con 10 años de ininterrumpida actividad en la institución. Destacada como bailarina solista y Primera Figura en varias oportunidades y además DELEGADA del Ballet, elegida por el cuerpo de baile en Diciembre último.
Pablo Fermani, con permanencia desde 2006, fué el otro despedido. Ambos bailarines no recibieron motivos artísticos ni de ningún tipo. Sólo les dijeron que no tenían más contrato, que tomaran sus cosas y que se fueran, que al Teatro San Martín NO VAN A ENTRAR MAS. Como resultado a tanta persecución y maltrato otra de las integrantes, quien se fracturara el tabique y el hueso de la naríz durante 2007, luego de lo cual toda la Compañía inició el pedido de la ART, decidió RENUNCIAR a su cargo en SOLIDARIDAD a los despedidos y en repudio a la política que manejan las autoridades del Complejo Teatral y de la Dirección Artística.

HACIENDO NÚMEROS:

En 9 meses:

* 7 accidentes GRAVES de trabajo

* 6 operaciones de $5.000- c/u. costeadas por los damnificados por falta de ART, seguro médico y obra social que el CTBA, dependiente del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, NO proporciona a sus empleados.

En 10 meses:

* sólo se realizaron 6 funciones, la Dirección del Ballet conjuntamente con la Dirección General y Administrativa conspiraron para LEVANTAR el estreno del 4º y último programa del 2007, dejaron sin actividad a toda la compañía hasta finales de Febrero, atrasaron el estreno de 2008 y lo realizaron a finales de Junio.

En 6 meses:

* 12 bailarines menos de una Compañía de 24.

* 9 bailarines fueron echados por Mauricio Wainrot, Kive Staiff y Carlos Elía.

* 3 renunciaron a causa de la situación y el no reconocimiento de los Derechos Laborales que se vive a diario dentro del CTBA.

* $4.000- cobra CARLOS GALLADO SIN TRABAJAR. Tiene un contrato desde hace por lo menos 3 años como "Asesor del Ballet", puesto creado por iniciativa de Mauricio Wainrot para sumarse aún mayores ingresos a los bolsillos de su matrimonio.

* $6.500- cobra Mauricio Wainrot por mes + el cachet por las obras que monta + el cachet de Gallardo por vestuario y escenografía, + LOS CACHET QUE COBRAN AMBOS POR TRABAJAR EN EL EXTERIOR (en dólares y euros) se ve que NO LES ALCANZA...

Por supuesto ELLOS NO SON EXCLUSIVOS y se pasan gran parte del año fuera del CTBA CON GOCE DE SUELDO, mientras que los bailarines son 100% EXCLUSIVOS, PERSEGUIDOS, AMENAZADOS Y DESPEDIDOS por bailar puertas afuera.

* $0- cobraron de indemnización los trabajadores despedidos luego de 10, 9, 8, 7, 3 y 1 años de contrato con el Gobierno de la ciudad.

Respuesta firmada a un comentario "anónimo...", o no tanto

Anónimo escribió:

Siguen siendo 7 los despedidos? Mentira! Que hable cada uno por su parte y dejen de generalizar que solo son 3 los obsesivos por volver a bailar en el Ballet en vez de buscar otro trabajo correspondido en otro lado. Hasta cuando esto? No bailan ellos ni dejan bailar al resto. Sigan con sus vidas que son jóvenes, ya dejaron su huella en el Ballet. Ahora a otra cosa.


Este comentario pretende contestar el anterior, publicado en este mismo Blog, palabra por palabra. Lo que está en rojo es lo que escribió un tal “Anónimo” que, sospecho conocer muy bien.

“Anónimo” dijo: Siguen siendo 7 los despedidos? Mentira! Sí. Siguen siendo 7 los despedidos a fin del año 2007. No importa que decisiones o rumbos hayan tomado cada una de esas 7 personas. La decisión de la Dirección del Teatro San Martín fue despedir a 7 de sus mejores artistas en un claro gesto de discriminación gremial y a modo “ejemplificador” para el resto del Ballet y del Complejo Teatral de la Ciudad de Buenos Aires.

Es verdad que, empujados por las necesidades económicas o/y buscando un lugar para trabajar con condiciones físicas y psíquicas más saludables, 4 de los 7 despedidos hayan optado por ingresar en otros Ballets o, incluso, dejar de bailar definitivamente. Pero eso no cambia que los despedidos por Wainrot, Elía y Staiff hayan sido 7.

“Anónimo” dijo: Que hable cada uno por su parte. Esta frase se podría explicar con otra frase: “Divide y reinarás”. Durante años el Teatro San Martín se manejó de esa manera. Incentivando el pensamiento y accionar individual en desmedro del pensamiento y accionar colectivo. Creándose una verdadera competencia para ver quién agradaba más al director a cambio de conseguir algún “favor”. Esto trajo como consecuencia que quién “sonreía más complacientemente” era quién conseguía “mejores favores”.

Incluso trabajadores honestos y realmente capaces para realizar sus tareas con excelencia, comenzaron a “sonreír complacientemente”. Consiguiendo, tal vez, un aumento de sueldo o mejores condiciones de trabajo… creyendo, finalmente, que esos beneficios eran ganados gracias a su linda sonrisa y a la “benevolencia” de su Papá/Director y no gracias a su verdadera capacidad como trabajador.

Me hago cargo que yo también formé parte de este “circo de sonrisas complacientes”. Lo hice por una cuestión de “supervivencia”, para mantener mi trabajo, y porque aún no era conciente de la fuerza y de la posibilidad del pensamiento y propósito colectivo. Además no es fácil tener conciencia de las situaciones por las que uno va viviendo, requiere de un proceso de maduración de la personalidad, de perspectiva. Agradezco tener esta conciencia ahora, y poder transmitirla, hay quienes me duplican en edad y experiencia y jamás la tuvieron ni la tendrán.

Anónimo” dijo: dejen de generalizar que solo son 3 los obsesivos por volver a bailar en el Ballet en vez de buscar otro trabajo correspondido en otro lado. 1º) Esos 3 bailarines están amparados bajo un fallo judicial que les permite volver a trabajar. Es “justo” que vuelvan a trabajar. No es “justo” o (en otras palabras) es delito que no se les asigne tareas y/o que no se les pague. 2º) Es increíble que se catalogue de “obsesión” al esfuerzo que hace un trabajador por mantener su fuente de trabajo y salir de la situación de indigencia en la que fue dejado. 3º) Dentro de los 3 bailarines despedidos que siguen asistiendo al Ballet del San Martín hay 2 delegados gremiales (elegidos por sus compañeros) que no solo necesitan de su trabajo; sino que además, tienen la responsabilidad representar y seguir siendo la voz de sus compañeros. 4º) Los 7 despedidos (y el resto del Ballet que quedó contratado) seguimos buscando mejores condiciones de trabajo. Los 3 bailarines pensamos firmemente que esas condiciones se pueden y deben dar en el ámbito del San Martín, porque “los manejos” de ahí dentro pueden y deben cambiar. 5º) ¿Qué otro “trabajo correspondido” podemos buscar si el único ballet contemporáneo debidamente subvencionado por el estado es el del San Martín? ¿Alguien toma en cuenta que desde muy temprana edad (8 años aprox., incluso antes) para lo único que nos hemos capacitado a tiempo completo (y porque la profesión así lo exige) es para bailar? ¿Buscar otro “trabajo correspondido” debe significar irse del país, o trabajar de cualquier otra cosa para la que no fuimos entrenados. ¿Tirando a la basura tiempo y dinero que el Estado gastó en nuestra capacitación?

“Anónimo” dijo: Hasta cuando esto? No bailan ellos ni dejan bailar al resto. “Anónimo” parece bastante preocupado por saber: ¿Hasta cuando esto? Pareciera que él está “sufriendo” ésta situación en carne propia. Por alguna razón vienen a mi mente palabras de Mauricio Wainrot que salieron publicadas en La Nación: “Los más dañados (con toda la esta situación) fuimos nosotros porque se dañó el prestigio de la compañía”. 1º) Wainrot compara (y dice ser el más perjudicado) la supuesta “perdida de prestigio de la Compañía” con la indigencia en la que dejaron a 7 personas de un día para el otro y en un país donde el trabajo no abunda. Esta comparación es todo un chiste y habla perfectamente de la soberbia de este siniestro personaje 2º) El prestigio de la compañía no se dañó, porque hasta antes de los despidos, cada integrante seguía bailando tan excelentemente como siempre. 3º) Los “Bailarines Organizados” demostramos que no solo somos prestigiosos bailarines y artistas (ganando premios el mismo año en que nos despiden); sino que también nos ganamos un alto prestigio como personas (perdón si peco de soberbia, pero estoy orgulloso de mis compañeros) por nuestros valores humanos y naturaleza digna (cabe recordar que peleamos y ganamos una planta transitoria, no solo para los bailarines, sino que también para los titiriteros y los dos talleres de arte que dependen del San Martín) 3º) Los que sí atentaron contra el prestigio de la compañía fueron Wainrot, Staiff y Carlos Elía al despedir a 7 de sus mejores artistas y al dar casi 4 meses de vacaciones al resto de la compañía (con los perjuicios que la inactividad le trae a una compañía de Ballet) con la excusa de que “no estaban arreglados los baños”; cuando en realidad, “no le querían ver la cara” a los despedidos que estaban obligados a reincorporar.
Parece que tanto “Anónimo” como Wainrot están “sufriendo” toda esta situación y desesperadamente preguntan: Hasta cuando esto?


Y yo les puedo contestar: Hasta que los trabajadores artísticos tengan una ART para cuando sufren accidentes de trabajo, Obra Social, Aguinaldo y Jubilación. Hasta que la profesión y vocación artística sea reconocida como un TRABAJO, con todos los derechos del trabajador. Hasta que los Directores no puedan escudarse más en que “toman decisiones artísticas” cada vez que dejan sin trabajo a un artista. Decidiendo, de esa manera, sobre la vida y nunca sobre “el arte” del trabajador.

Pero, ¿por qué las palabras de “Anónimo” me llevaron a las palabras de Wainrot? Encuentro la explicación en la siguiente frase: No bailan ellos ni dejan bailar al resto. Es verdad que los despedidos, a pesar del fallo que los reincorpora, solo pueden asistir a las clases de entrenamiento y no están siendo convocados a ensayar las obras. Por lo tanto “ellos no bailan”. Como los despedidos no estamos haciendo ninguna clase de “piquete” ya que respetamos la prohibición que nos hacen de asistir a los ensayos; obviamente: “ni dejan bailar al resto”, se refiere a la tensa situación durante esos ensayos. Donde todos hacen el esfuerzo de rearmar un grupo que dejaron quebrado moral y psíquicamente. Con más de 8 nuevos bailarines que buscan adaptarse al nuevo trabajo a sabiendas de las situaciones vividas el año anterior. Y el resto de los bailarines, sobrevivientes de un naufragio provocado por “el capitán”, que tratan de ignorar las heridas causadas por los impunes manejos de la dictatorial dirección. Esta frase, y junto a: “son 3 los obsesivos por volver a bailar”, demuestran que “Anónimo” tiene un profundo conocimiento de toda la situación. Teniendo en cuenta que todavía no hubo ningún estreno o función con la “nueva compañía” (porque hace solo dos semanas que terminaron nuestras “vacaciones forzadas”), y siendo que todavía no hicimos ninguna declaración periodística de amplia difusión; resulta extraño que alguien externo al ballet esté tan bien informado. Por eso todos estos datos solo pueden ser conocidos (y “sufridos”) por alguien del seno e intimidad del Ballet.
En todo caso, si “Anónimo” no llegare a ser quién imagino que es, le pido disculpas por haberlo confundido, pero la verdad es que es sorprendente como supo captar y expresar la “línea de pensamiento” de alguien a quién conozco y padecí desde hace diez años.


Anónimo” dijo: Sigan con sus vidas que son jóvenes, ya dejaron su huella en el Ballet. Ahora a otra cosa. En otras palabras: “Abandonen la lucha” “Aprovechen que todavía son jóvenes y váyanse lejos” “Ya hicieron en el Ballet lo que tenían que hacer (bailar), como ahora también “piensan y hablan” mejor váyanse y déjenme el camino libre y “Ahora a otra cosa”.

A lo que contesto que siempre fuimos concientes de que esto lo hacíamos por nosotros, pero también, y sobre todo, por todas las futuras generaciones que nos heredarán y dependen de nuestro accionar en éste tiempo. Ahora sabemos que:

La única lucha que se pierde, es la que se abandona.

Para que no me confundan con algún otro “Anónimo” voy a firmar con mi nombre y apellido: Ernesto Chacón Oribe. Bailarín desde hace 10 años del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín. Ganador del premio Clarín “Revelación Danza” 2006 y “Figura de la Danza” 2007 por protagonizar “La Tempestad” de Shakespeare y Mauricio Wainrot. Delegado despedido (tal vez, despedido por quién escribió el “Anónimo” a quién pretendo responder con este comentario)

Un abrazo grande y gracias por la inmensa cantidad de mails que recibimos día a día. Son un verdadero aliento para seguir peleando por lo justo. Disculpen si a veces no llegamos a contestar todos.

TESTIMONIO DE UN ARTISTA...

FUERON 7 LOS ACCIDENTES GRAVES...

que terminaron en operaciones que debieron ser pagadas por el propio damnificado. Nadie se hizo cargo, comenzando por nuestro Director en cuyas manos nos encontrábamos, pasando por el Director del Complejo Teatral de la Ciudad de Bs. As, y terminando con el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Bs. As.

En las clases teníamos que escuchar, encima, que la culpa de las roturas de meniscos, ligamentos y demás, era nuestra. Y la realidad es que trabajamos muy duro, y en las coreografías de Wainrot realizamos muchos movimientos sobre las rodillas, sin poder usar rodilleras como la gente (y no una planchuela de goma eva), simplemente porque a él no le gustaba. Claro, para él era una cuestión de gustos, y para nosotros de salud. Y si alguien tenía un accidente te reprochaban, “como podía ser que no tengamos una obra social!!!”, culpándonos a nosotros de aquello, que en realidad es una responsabilidad del Estado (EL MISMO QUE SE LLENA LA BOCA EXCLAMANDO: “¡BASTA CON EL TRABAJO EN NEGRO!”; QUE CARADUREZ!, QUE IRONIA!!). Y cuando finalmente gracias al sindicato ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) logramos tener una audiencia en el Ministerio de Cultura, nos enteramos que la Dirección del Teatro San Martín había hablado con ellos, diciéndoles que estaban totalmente en desacuerdo con lo que pedíamos (NUESTROS DERECHOS LABORALES) y a partir de ese momento nunca nos apoyaron hasta el día de hoy. A pesar de que están enterados de los accidentes, de los despidos arbitrarios, y de nuestra situación laboral.

Entendemos que un accidente de trabajo puede suceder, ¡pero siete en un año!, y a éstos les sumamos aproximadamente 5 accidentes más, derivados en operaciones; que nos darán una suma de 12 accidentes laborales en 9 años (y sólo hablamos de los mas graves) durante la gestión de Wainrot. Y ni hablar de las secuelas psicológicas que dejan estos accidentes.


Si habremos sido sumisos, que reaccionamos recién después de 9 años y 12 accidentes y pedimos, a través de una nota, que por favor nos den una ART - claro está, que lo que nos pasó es que casi se nos muere una compañera. (Las respuestas después del accidente fueron escuchar al director cómo se justificaba diciendo cosas como: “ESO LE PASO A ELLA PORQUE ES MUY LANZADA…”; el problema fue que el movimiento no se había estudiado y trasmitido como se debía, y la bailarina termino con un tremendo golpe de la cara contra el piso que le fracturó y desvió el hueso de la nariz, dejándola con dificultades para respirar).

Y de ese petitorio que hicimos alguna vez, pidiendo una urgente respuesta, por razones más que obvias, jamás recibimos noticias hasta el día de la fecha, y del cual el Director opinó que fue muy inapropiado haberlo hecho hacer por un abogado. O sea, ésa fue la única respuesta que tuvimos de nuestro Director después de hacer un pedido tan necesario como legítimo, de algo que nos pertenece y corresponde. Y NO HABLEMOS DEL DIRECTOR DEL COMPLEJO TEATRAL DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, Y MENOS QUE MENOS DEL MINISTRO DE CULTURA LOMBARDI Y DEL ACTUAL JEFE DE GOBIERNO MAURICIO MACRI, QUE NI SIQUIERA NOS QUISO RECIBIR PARA ESCUCHARNOS.

En otros sectores del ambiente, apodaron a la Compañía del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín, "LA COMPAÑIA ROMPE CUERPOS”. Nosotros que estamos dentro podemos asegurar que es cierto, porque la gente que estuvo y sigue estando a cargo jamás nos cuidó.

Lo único que saben hacer es presionarnos hasta el cansancio y la rotura (física y/o psíquica), porque se creen que somos robots, o por lo menos así nos tratan. Y nunca los vas a escuchar hacerse una autocrítica, y la realidad es que nadie de afuera se las hace, Y ADEMAS NADIE LOS CONTROLA!!! ¿COMO PUEDE SER? ¿NO ES QUE LOS ORGANISMOS ESTATALES DEBEN TENER CONTROL EXTERNO, BRINDAR INFORMACION TRANSPARENTE DE LO QUE HACEN CON EL DINERO DE LOS VECINOS, Y DE LA CALIDAD ETICA DE SU CONDUCTA? Creemos que 12 accidentes de trabajo deberían de ser una alarma más que suficiente para que alguien del Gobierno de la Ciudad se dé cuenta que hay algo que no está funcionando bien, y haga algo de una vez por todas. O tal vez, para hacerlo, están esperando simplemente que haya un accidente grave que derive a la muerte, ¿no? La realidad es que hoy por hoy la Compañía sigue con los mismos contratos basura, en negro, sin ningún tipo de derechos laborales y menos aun, cobertura médica.

Comenzamos el año 2007 siendo 26 bailarines, de los cuales hoy quedamos 16... En relación a los despedidos, sobre los que la dirección del teatro sigue sosteniendo que obedecen a razones artísticas (y Lombardi repite lo que le dicen como un loro), 2 fueron convocados para bailar en el Ballet de Julio Bocca, 1 entró al Ballet de Santiago de Chile, otro decidió dejar de bailar, y de los 3 que siguen en la lucha, uno ganó el premio Clarín figura de la danza 2007 y los otros 2 eran los protagonistas del último programa de Wainrot. (PARECE QUE LOMBARDI Y MACRI NO ENTIENDEN UN POMO DE DANZA Y DE CULTURA, Y LA IGNORANCIA DESTRUYE, EN ESTE CASO A ARTISTAS A LOS QUE EL GOBIERNO ALGUNA VEZ FORMO Y APOSTO POR ELLOS, LO CUAL LLEVO UN TIEMPO Y UNA INVERSION QUE ESTA SIENDO TIRADA AL TACHO DE LA BASURA, PORQUE COMO ARTISTAS NOS ENCONTRAMOS EN ESTE MOMENTO EN LA FLOR DE NUESTRA CARRERA, PREPARADOS PARA OFRECERLE A CADA CIUDADANO DE ESTE PAIS LO MEJOR DE NUESTRO ARTE CON EXELENCIA; PORQUE SE OLVIDAN QUE SOMOS NOSOTROS TAMBIEN LOS QUE LE DAMOS PRESTIGIO AL BALLET, SOMOS EL INSTRUMENTO, QUE ESTA SIENDO DESTRUIDO POR GENTE QUE DESCONOCE Y LO PEOR DEL CASO TAMPOCO QUIERE CONOCER )

Los que quedamos adentro, tuvimos que soportar tener una charla con los Directores, porque ahora a falta de uno, tenemos dos...: es que uno “necesita” trabajar en el exterior, y mientras tanto el otro se queda haciendo el trabajo del primero (¿no habrá en este caso algún tipo de incompatibilidad?). Esta decisión, tal vez, pudo haber sido tomada, porque en más de una oportunidad en los años anteriores los bailarines nos quedamos solos en ensayos y funciones. En estos casos nosotros mismos nos encargábamos, con la ayuda de alguna compañera o maestra, del trabajo; el Director no se encontraba ya que estaba trabajando en el exterior llevándose también al asistente de nuestra Compañía, (¿otra incompatibilidad?). Así que a él tampoco lo teníamos, dejando al grupo a cargo a la persona que hacía la coordinación artística (y que ante un altercado tampoco pudo asistir), quien este año fue nombrada Directora adjunta o algo por el estilo, encargada de hacer el trabajo que no puede hacer el Director principal (por tener otros trabajos de 2 meses o más fuera del país...).

Volviendo a la situación de los bailarines que están adentro, es un poco complicada porque en las reuniones individuales que tuvieron, se los presionaba con preguntas como: “¿DE QUE LADO ESTAS ?” o a los recién llegados los recibieron con un: “NO QUIERO QUE SE METAN EN QUILOMBOS PORQUE SINO...¡PERO NO LOS ESTOY AMENAZANDO EH!” otra de las famosas frases es “NO TE JUNTES O HABLES CON LOS GRANDES...”, así que pobrecitos están llenos de miedo porque la amenaza no solo está hecha, sino que de alguna manera se concretó con los despidos del año pasado, y acá ¡con esta gente, no se salva nadie! De la única manera que se puede sobrevivir en este ballet es con el silencio. Y el amor a nuestra carrera a veces es tan grande que somos capaces de soportar cualquier cosa... pero todo tiene un límite, y en nuestro caso tiene que ver con la salud tanto física como psíquica... sí, psíquica también porque convivir con este tipo de personas enferma, porque te persiguen, te someten, y te dicen que no sirve para nada lo que decís, como que hacen un esfuerzo por "lavarte la cabeza", transformando este lugar, (desde la escuela del Teatro San Martín), en una secta más que en un Ballet en donde se privilegie la libertad de expresión, PERO NO SOLO LA LIBERTAD DE EXPRESION DE LAS AUTORIDADES DEL TEATRO, SINO TAMBIEN LA DE LOS TRABAJADORES DE LA CULTURA, LA DE NOSOTROS... LOS BAILARINES, LOS OBREROS DEL ARTE, LOS ARTISTAS.

Por otro lado siguen los contratos EN NEGRO DEL GOBIERNO DE LA CIUDAD, PARA EL BALLET CONTEMPORANEO DEL TEATRO SAN MARTIN, UNICO EN ARGENTINA Y UNICO BALLET ARGENTINO ILEGAL; EN NEGRO, SIN REGLAMENTO, CON UN DECRETO GANADO GRACIAS A LA LUCHA QUE LOS BAILARINES LLEVAMOS EN LA CALLE, Y MEDIANTE EL CUAL ESTARIAMOS EN MEJORES CONDICIONES DE TRABAJO... PERO LA VOLUNTAD DE LA DIRECCION DEL BALLET, DE LA DIRECCION DEL TEATRO Y DEL GOBIERNO DE MACRI ES DE NO IMPLEMENTARLO, DE DEMORAR TODO LO POSIBLE SU REGLAMENTACION, VIOLANDO LA CONSTITUCION NACIONAL Y DE LA CIUDAD, FALTANDONOS EL RESPETO, Y DEJANDOLES TODA LA LIBERTAD DE ACCION A LOS DIRECTORES DEL TEATRO PARA VOLVER A HACER DESPIDOS ARBITRARIOS; ASI QUE PARA SEGUIR TENIENDO TRABAJO NO DEBERIAMOS SEGUIR CON LA ACTIVIDAD GREMIAL; DE HECHO YA HICIERON PERSECUCION PREGUNTANDO POR QUE NOS REUNIMOS Y ORDENANDO QUE NO LO DEBERIAMOS HACER EN EL LUGAR DE TRABAJO.

QUE IRONICO QUE ES TODO, NOSOTROS QUE SOMOS ARTISTAS QUE ES SINONIMO DE LIBERTAD Y EXPRESION ESTAMOS SIENDO SOMETIDOS CASTIGADOS AMENAZADOS Y SILENCIADOS EN EPOCA DE DEMOCRACIA, MUCHOS LO SABEN PERO POCOS NOS AYUDAN... IGUAL NO PERDEMOS LAS ESPERANZAS DE QUE ALGUIEN NOS RESCATE DEL SAN MARTIN
...

Nota en Pagina 12, 7 de enero.

LA CIUDAD ECHO A BAILARINES QUE PEDIAN MEJORES CONDICIONES


Por reclamar, a bailar a otra parte.

Mas info: Días agitados para el gobierno de Macri

Ernesto Chacón Oribe ya no integra el ballet del Teatro San Martín.


Por Laura Vales
Después de un reclamo por mejores condiciones de trabajo, el Teatro San Martín no les renovó contrato a siete bailarines del Ballet Contemporáneo. Entre ellos está el reciente ganador de un premio como “figura de la danza”, Ernesto Chacón Oribe, que fue reconocido tras competir en la terna con el mismísimo Julio Bocca. El bailarín premiado que se quedó sin trabajo le había pedido al teatro municipal el cumplimiento de derechos laborales básicos para el conjunto de la compañía, como un seguro contra riesgos de trabajo y obra social.


Chacón Oribe tiene 29 años. Venía de hacer el protagónico de Próspero en La tempestad, una obra que le dio un fuerte reconocimiento personal, pero en la que el cuerpo de ballet pasó por dificultades derivadas de la precarización. “Tuvimos una serie de accidentes de trabajo: cinco chicos se tuvieron que operar los meniscos, operación que cuesta cinco mil pesos. Uno de ellos no tenía medios para pagarla y tuvo que dejar el ballet. Los accidentes siguieron después de la obra: desde noviembre del 2006 hubo ocho en total. El más grave le ocurrió a un compañero que se lastimó la mano, se la operaron, le dieron un alta progresiva que en el ballet no le respetaron y se volvió a lastimar la mano operada. Después, una chica se cayó de una levantada, se quebró el tabique de la nariz y se tuvo que ir con el SAME, que no podía creer que no tuviéramos seguro contra riesgos del trabajo”, cuenta Chacón Oribe.

La decisión de no renovar los contratos de los siete bailarines fue tomada poco después de que las autoridades del teatro fueran reconfirmadas en sus cargos por Mauricio Macri. Como se recordará, el nuevo jefe de Gobierno porteño unificó en un ministerio a Cultura y Turismo, al frente del cual designó a Hernán Lombardi, ex funcionario de la Alianza. Lombardi confirmó a Kive Staiff como director del Complejo Teatral Buenos Aires y a Mauricio Wainrot como director artístico de la compañía de Ballet Contemporáneo. Poco después de ser reconfirmado, Wainrot llamó a los bailarines y les comunicó que no tendrían continuidad en el 2008.
“Me dijo que estaba muy orgulloso de mí como artista, orgulloso del bailarín en el que me había convertido, pero que estaba caminando por caminos que al teatro San Martín no le interesaban”, recuerda Chacón Oribe.


Organizarse dentro de la compañía había generado fricciones durante el año. “Los bailarines estamos poco acostumbrados a pensarnos como trabajadores, sentimos una fuerte presión por hacer carrera. Por eso nos costó.” Lo primero que hicieron fue mandarle una carta a Staiff reclamando tener una ART. “El pedido quedó en un cajón y por eso decidimos ir a ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) y agremiarnos. Comenzamos a tener reuniones en la Secretaría de Cultura y Hacienda y anticipamos que si no nos daban un seguro de riesgos de trabajo, no íbamos a viajar al Uruguay. Y de hecho, como llegó el día de la gira y seguíamos sin cobertura, no fuimos.”

Los 26 integrantes del ballet eligieron representantes y votaron como delegado a Chacón Oribe y a su compañera Betina Quintá. La idea fue que pusieran la cara los más conocidos, suponiendo que estarían más protegidos, aunque las cosas no resultaron así: también Betina se quedaría sin trabajo. Los delegados plantearon que no querían continuar con los contratos basura instalados en la compañía desde los ‘90 y a modo de protesta la compañía bailó en la calle. Los recibió el entonces jefe de Gobierno, Jorge Telerman, que el último día de su mandato firmó un decreto para crear una planta de bailarines. La medida implicó el cumplimiento de los derechos laborales perdidos, como el pago de aportes jubilatorios, obra social y vacaciones. Pero al mismo tiempo que la ciudad les reconocía el derecho a trabajar en blanco, el San Martín dejaba afuera a los que habían encabezado la demanda.

El Ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria hasta este jueves. Los siete rescindidos reclaman su reincorporación, entendiendo que la no renovación de los contratos no estuvo vinculada a su desempeño, sino que representó un castigo por agremiarse. La situación ya estaba en ese punto cuando Chacón Oribe recibió el premio Clarín, y aprovechó la transmisión del evento para difundir el caso. Los siete bailarines tienen entre 28 y 33 años, una edad considerada como la mejor época en esa carrera artística porque suma la plenitud física con la experiencia.